Celebra Cuba el Día Mundial para la Protección de la Capa de Ozono 2021

El 16 de septiembre se celebra el Día Internacional para la Protección de la Capa de Ozono. La Asamblea General de Naciones Unidas seleccionó ese día en 1994, en conmemoración al día en que se firmó el Protocolo de Montreal relativo a la eliminación de las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono. Desde esa fecha, se mantiene la invitación del organismo internacional a todos los países a que dediquen ese día a la protección del conocido “escudo de la vida”. Cuba es signataria del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono (1985) y del Protocolo de Montreal (1987), relacionado con el control y paulatina eliminación de la producción y el consumo de productos químicos industriales, dañinos al medio ambiente. Combatir el cambio climático, es uno de los desafíos que enfrenta hoy la humanidad. En la convención de cambio climático celebrada en París en 2015 le otorgó la potestad al Protocolo de Montreal para responsabilizarse con todas las sustancias que afectan al cambio climático, relacionadas con los gases refrigerantes, las espumas, los aerosoles,  el sector de la refrigeración y el aire acondicionado, etc. En respuesta a esa problemática se firma en el 2016 una nueva Enmienda al Protocolo de Montreal, denominada De Kigali, suscrita en esa ciudad, capital de Ruanda. Para reducir el consumo y producción de hidrofluorocarbonos (HFC), potentes gases de efecto invernadero, promoviendo el uso de alternativas con bajo potencial de calentamiento global. La Enmienda de Kigali entró en vigor el 1 de enero de 2019. Un esfuerzo mundial para eliminar las sustancias que agotan la Capa de Ozono ha contribuido a que hoy en día se esté recuperando, protegiendo a su vez la salud humana, las economías y los ecosistemas. En esta ocasión el Día Mundial del Ozono destaca el papel del Protocolo de Montreal, uno de los acuerdos ambientales más exitosos hasta la fecha, poniendo en evidencia sus esfuerzos para frenar el cambio climático y ayudar a impulsar la eficiencia energética en el sector de la refrigeración, que contribuye a la seguridad alimentaria. Reconoce también, a la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal en el cual las naciones se han comprometido a reducir gradualmente los (HFC). Nuestro país como fiel cumplidora de los compromisos medioambientales depositó el instrumento de ratificación al eliminar gradualmente los HFC, mientras se continúa protegiendo la capa de ozono. Las nuevas alternativas que reemplaza a los HFC ofrecen una oportunidad para rediseñar el aire acondicionado y la refrigeración en usar menos energía, lo que permite ampliar la eficiencia en este sector y la cadena de frío sin aumentar los impactos climáticos. La combinación de la reducción de consumo de los HFC y la mejora de la eficiencia de la cadena de fío, en particular en las economías en desarrollo, también combatirá la pérdida de alimentos. Al desarrollar soluciones de cadena de frío que sean más eficientes, más amigables con el clima y más barata de comprar y operar, las cadenas de frío serán más efectivas. Esto proporcionará a los productores, agricultores y los proveedores de la industria farmacéutica el almacenamiento y transporte refrigerado, lo que garantizará que productos como los alimentos, las vacunas, lleguen a personas en buenas y seguras condiciones. La crisis provocada por la pandemia del Covid-19 ha puesto de manifiesto la importancia de la refrigeración como servicio productivo esencial; sin los sistemas frigoríficos nada hubiera sido posible durante este tiempo, ni el acceso a la alimentación, ni la atención médica, el almacenamiento de vacunas, el teletrabajo, o la teleeducación, entre otros. Por tales razones celebramos y reconocemos el Protocolo de Montreal y su Enmienda de Kigali en sus esfuerzos para Mantenernos Frescos a Nosotros, a Nuestros Alimentos y Vacunas, lema mundial este año por el Día Mundial de la Preservación de la Capa de Ozono. Por: Helen Rodríguez Especialista en Comunicación CUBAENERGIA

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