Digitalizando la inocuidad alimentaria y cooperando por la salud pública

Unos 600 millones de personas al año se enferman después de ingerir alimentos contaminados. En los últimos años, los países de América Latina y el Caribe han realizado importantes esfuerzos para construir y fortalecer la infraestructura analítica y las capacidades para garantizar la seguridad de los productos agrícolas y pecuarios.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) apoyó estos esfuerzos a través de proyectos nacionales y regionales. Gracias a sus resultados, los laboratorios analíticos de la región están en mejores condiciones de producir datos de alta calidad sobre contaminantes alimentarios. Sin embargo, en términos de inocuidad alimentaria, existe el potencial de utilizar los datos analíticos de manera más consistente en beneficio de la población.

En este contexto se desarrolla el proyecto RLA5080 “Fortalecimiento de la colaboración regional entre laboratorios oficiales para hacer frente a nuevos desafíos relacionados con la inocuidad de los alimentos”, que se ejecuta en el marco del Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL) y la Red Analítica de Latinoamérica y el Caribe (RALACA).

Su objetivo es mejorar la inocuidad alimentaria a través de políticas efectivas, inclusivas, objetivas y transparentes, basadas en el riesgo para garantizar la salud pública, el comercio nacional e internacional y la protección del medio ambiente y reducir el impacto del cambio climático en la región.

Entre los objetivos específicos se propone armonizar la metodología de monitoreo y evaluación de riesgo, facilitar la generación de datos analíticos a través de colaboraciones entre los laboratorios de referencia y establecer una red de datos como parte de la infraestructura regional en inocuidad alimentaria.

Las instituciones participantes en el proyecto colaborarán con los tomadores de decisión de los sectores de agricultura y salud pública de la región en:

 La creación de un comité de intercambio de datos en el marco de una red de laboratorios analíticos establecida en la región (DSC-RALACA).

  • La disponibilidad de datos analíticos de alta calidad sobre contaminantes químicos en alimentos que permitan realizar el análisis de riesgo.
  • La evidencia científica para la formulación de políticas de agricultura e inocuidad alimentaria.

 

A largo plazo, la utilización de los datos de manera coordinada en la región permitirá una respuesta rápida en la realización de medidas de mitigación en caso de alertas relacionadas con la inocuidad alimentaria.

Alimentación segura e inocua, respaldada por técnicas nucleares

El proyecto está acompañado por un equipo de comunicadores que elaboraron una estrategia de comunicación con el mensaje “Alimentación segura e inocua, respaldada por técnicas nucleares” cuyo objetivo es dar a conocer de manera clara y concisa, los beneficios sociales, económicos y los resultados de este proyecto.

Entre los principales públicos metas de la Estrategia están los expertos técnicos de los laboratorios y los decisores relacionados con el proyecto en Ministerios de Agricultura, Salud y Comercio; Institutos de Higiene, Salud y Agricultura; y los Oficiales Nacionales de Enlace ante el Organismo Internacional de Energía Atómica, como aliados del programa de cooperación técnica del OIEA.

Como resultado del trabajo en equipo de los comunicadores, las contrapartes o jefes del proyecto y los comunicadores institucionales en cada país, se elaboró una hoja informativa que se espera contribuya a facilitar la comunicación con las partes interesadas y potenciales socios para el fortalecimiento de la colaboración nacional y regional en el enfrentamiento a nuevos desafíos relacionados con la inocuidad de los alimentos.

 Laboratorio cubano apoya la inocuidad alimentaria

Por Cuba participa en el proyecto el Laboratorio de Vigilancia Radiológica Ambiental (LVRA) del Centro de Protección e Higiene de las Radiaciones, uno de los centros de la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías Avanzadas.

El LVRA tiene como encargo estatal el control de los contaminantes radiactivos en alimentos y brinda servicios científico-técnicos a entidades nacionales y extranjeras en la determinación cualitativa y cuantitativa de radionucleidos en matrices diversas, estudios muy demandados para la vigilancia ambiental, la inocuidad alimentaria y la protección radiológica del público y el medioambiente.

Como parte de las actividades, el Laboratorio se incorporó a RALACA, una red de laboratorios sin fines de lucro, fundada con la asistencia del OIEA que tiene como misión promover la inocuidad alimentaria y la sostenibilidad ambiental en América Latina y el Caribe.

Desde abril último Cuba cuenta con el Decreto-Ley No.9 sobre Inocuidad Alimentaria, una legislación mucho más moderna y abarcadora, que expresa la voluntad política de resolver un tema reconocido como clave en la nueva Constitución: la seguridad alimentaria como un derecho de cada ciudadano a recibir productos inocuos, nutritivos y sanos para preservar su salud.

La participación en este proyecto del Laboratorio de Vigilancia Radiológica Ambiental del CPHR puede representar una contribución real al objetivo del país.

 Texto: Marta Contreras Izquierdo, miembro del equipo de comunicación del proyecto

Diseño: Pablo Claro, miembro del equipo de comunicación del proyecto

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